Cuando una relación avanza y la confianza crece, es normal compartirlo casi todo. El problema aparece cuando la comodidad reemplaza a la higiene. Algunas costumbres parecen inofensivas, incluso “tiernas”, pero pueden afectar la salud de ambos sin que se note de inmediato.
Aquí te mostramos hábitos comunes que muchas parejas practican en silencio y por qué conviene evitarlos.
1. Compartir el cepillo de dientes
Puede parecer una solución rápida, pero transfiere bacterias, hongos y virus (gingivitis, herpes oral, caries). Cada boca tiene su propio ecosistema: el cepillo es personal.


